Sociedad inactiva: ¿mantenerla o cerrarla?
Una sociedad que ya no tiene actividad no es una sociedad que ya no cuesta nada. Antes de dejarla dormir, conviene saber lo que eso implica.
Lo que permite la inactividad temporal
La «mise en sommeil», o cese temporal de actividad, se declara en la ventanilla única francesa. Suspende la actividad sin disolver la sociedad: usted conserva la estructura para reactivarla más adelante.
Está limitada en el tiempo. Para una sociedad, no puede superar los dos años; pasado ese plazo, el registro puede iniciar una baja de oficio.
Lo que continúa durante la inactividad
- la llevanza de la contabilidad y la aprobación de las cuentas cada año;
- las declaraciones fiscales, aunque sean sin actividad;
- los gastos fijos: banco, asesor contable, domiciliación y, en su caso, seguro.
Además, el administrador sigue siendo responsable de la sociedad. Una sociedad olvidada suele acabar acumulando requerimientos y sanciones.
Cuándo es mejor cerrarla
- No tiene ningún proyecto de reactivación en los próximos dos años.
- Los gastos anuales superan lo que la estructura todavía puede aportarle.
- Quiere poner fin a sus obligaciones como administrador.
Cómo cerrarla
Si la sociedad pertenece a otra sociedad, la disolución sin liquidación (TUP) es la vía más corta. En caso contrario, la disolución seguida de una liquidación amistosa sigue siendo el procedimiento clásico. La cesión de las participaciones es una tercera posibilidad.
Una sociedad sin actividad, sin empleados y sin deudas suele ser el caso más sencillo de tramitar: hay pocas operaciones que saldar antes de la baja.
Este artículo ofrece información general y no constituye asesoramiento jurídico. Cada situación merece el análisis de un profesional.